Cámaras de Video Vigilancia (CCTV) en edificios de viviendas
Las Comunidades de Propietarios y los edificios de viviendas en general son unos de los lugares en donde más está proliferando la instalación de sistemas de video-vigilancia en los últimos años debido al aumento de incidencias que están sufriendo relacionadas con la seguridad.
La casuística que puede motivar a equipar un edificio de viviendas con instalaciones de CCTV para mejorar la seguridad es muy variada. Hay una mayor sensibilización al tratarse del ámbito más privado, la vivienda. Además entran en juego distintos factores que influyen de manera decisiva: presencia y circulación de muchas personas (muchas de ellas ajenas al edificio), incidentes relacionados con la convivencia, preocupación especial por la seguridad de ocupantes que se encuentran dentro de algunos segmentos de edad (adolescentes, niños, ancianos), falta de controles eficaces de acceso de personal ajeno, combinación de zonas comunes y zonas particulares (a veces muy separadas unas de otras), etc.
Como en otros tipos de edificios se producen muchas situaciones no deseadas, unas veces causadas por personas externas y otras por los mismos convecinos: robos, hurtos, daños, vandalismo, atracos, asaltos, botellones, actitudes insalubres/anti-higiénicas, actividades molestas, ocupaciones ilegales de viviendas, etc,
Los lugares que se suelen proteger con Cámaras de Seguridad en los edificios de viviendas son los siguientes:
- Portales: desde dentro y/o en la fachada, para vigilar los accesos, los bienes que pueda haber dentro (buzones, cuadros, mobiliario, elementos decorativos) y otras zonas.
- Patios exteriores e interiores: para evitar que alguien acceda por zonas no habituales y menos controladas pero que pueden llevar a viviendas.
- Zonas comunes: cuartos de instalaciones, escaleras, ascensores, vestíbulos de plantas, zonas de recreo, etc. En algunos de estos casos se deben tener en cuenta ciertas limitaciones legales para respetar la privacidad en algunas zonas como piscinas, vestuarios, parques infantiles, etc.
- Zonas privadas separadas de la vivienda: cuartos trasteros, garajes. Estas zonas son de las que se consideran de más alto riesgo por ser en donde más robos y daños de bienes se producen.
No pueden captarse imágenes de la vía pública, a excepción de una franja mínima de los accesos al inmueble. Tampoco se pueden captar imágenes de terrenos y viviendas colindantes o de cualquier otro espacio ajeno.
La utilidad de una instalación de Video-vigilancia en un edificio de viviendas se consigue de distintas maneras:
- Efecto disuasorio: la mera instalación de cámaras y de su señalización (obligatorios según la Ley de Protección de Datos) se estima que puede evitar, por si sola, casi la mitad de los siniestros, proporcionando una sensación de seguridad muy importante a los usuarios.
- Grabación de imágenes: la grabación de cualquier incidente posibilita descubrir hechos y circunstancias que ayuden a tomar medidas, y además puede servir como prueba ante los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad o ante un juzgado o tribunal acompañando a una denuncia. Para ello los video-grabadores profesionales incorporan un disco duro interno de suficiente capacidad en el que se pueden localizar esas grabaciones almacenadas por fecha y horario en un formato seguro (no manipulable).
- Visualización permanente: mediante la conexión a un monitor se pueden visualizar todas las cámaras en tiempo real. El acceso a las imágenes estará restringido a las personas expresamente designadas o autorizadas para ello por la Comunidad de Propietarios. Hay también limitaciones y prohibiciones para la instalación de cámaras ocultas en estos entornos. Las cámaras vigilan 24 horas y 365 días.
Para la instalación de cámaras en zonas comunes es necesario el acuerdo de la Junta de Propietarios, que quedará reflejado en las actas de dicha junta.
Jueves, Mayo 7th, 2015






